Inscripción del 17 al 31 de Marzo de 2010.-
Quienes cotidianamente sostienen las organizaciones sociales con su trabajo y su participación de los distintos niveles, son hombres y mujeres y jóvenes, verdaderos hacedores de futuro en el presente, con una historia que los atraviesa y al mismo tiempo los empuja a ir más allá de las fronteras de la supervivencia, hacia un tiempo de equidad humana.
Hombres, mujeres y jóvenes surgidos de un tiempo y de una comunidad que lideraron por prepotencia de trabajo y por su inmensa fe en el hombre supieron que el “mal es uno de los proyectos posible de la libertad constitutiva del hombre”, pero también tuvieron la capacidad de imaginar que en esa libertad radica la posibilidad de “soñar la utopía contraria”
Podemos decir, paradojalmente, que las ficciones de Gabriel García Márquez, nos remiten a la realidad del mundo, cuando lo real constantemente invocado en el discurso teórico o político de algunos “expertos” no es más que una ficción, apremiante, asfixiante, pero cada vez más desprovista de cualquier anclaje concreto, de cualquier verdad cotidiana.
Siempre nos ha parecido una empresa fascinante la de André Malraux, trabajando una y otra vez la materia de su obra, ilustrando la realidad mediante la ficción, y ésta mediante la densidad de destino de aquélla.
Para conseguirlo hace falta, sin duda, tener una obra y una biografía. Los profesionales de la escritura, cuya vida se resume y se consume en la propia escritura, que no tienen más biografía que la de sus textos, serían del todo incapaces de hacerlo.
Esta propuesta es un homenaje a la pedagogía. Propuesta, que, como dice Morín, intenta ser un aporte a la ciencia, para que se confunda cada vez más con la aventura humana de la que ha surgido y está dedicada a todos los hombres y mujeres que trabajan cotidianamente por sueños de justicia y dignidad. Porque más que la victoria de esos sueños, es la lucha por los sueños lo que dignifica diariamente nuestras existencias.
En ese marco partimos de algunos ejes que definen nuestra propuesta:
1.- Soñar una nueva utopía de la vida: El sistema actual de producción y distribución de riqueza no promueve la vida sino que disemina el hambre y la muerte de niños y jóvenes. Una nueva utopía es apostar por una nueva condición humana, donde la vida sea dignidad desde el primer instante
2.- Educar en la esperanza: La naturaleza humana se va constituyendo históricamente. El futuro no está definitivamente trazado, tenemos que educar en la esperanza y como tal, requiere de la práctica para volverse concreta. Debemos descubrir en cada persona las posibilidades de esperanza y cuál es la mejor manera de enseñar el deber de luchar por nuestras ideas y el respeto mutuo. Hablar de esperanza es una forma humana de ser y de sentir.
3.- Construir una Nueva Pedagogía La pedagogía imperante se constituye para reproducir el poder de unos sobre otros. Necesitamos profundizar y discutir la pedagogía que nos convoque a la transformación de la realidad que vivimos.
4.- Construcción colectiva de conocimiento: El acto de conocimiento se recrea dialógicamente entre educadores y educandos. Es indispensable rescatar la confianza en la inteligencia, sabiduría, creatividad e imaginación de nuestro pueblo.
5.- Aprender haciendo: Los saberes vigentes surgieron alguna vez de la praxis, la producción de nuevos conocimientos debe conducir necesariamente a una intervención concreta de la realidad. La acción tiene una dimensión educativa dentro de un proyecto transformador, que ningún estudio puede sustituir. Así los temas de reflexión o estudio se presentan como desafíos a asumir.
6.- Realizar acciones con sentido transformador: Conocer para qué, con quiénes, a favor de qué, contra de qué, a favor de quiénes y en contra de quiénes.
7.- Es un camino a construir cotidianamente y que esta en permanente recreación. Se debe partir –partir es el verbo, no quedarnos- siempre de los niveles de comprensión de su medio, de su realidad, de su expresión, superar una comprensión inexacta de la realidad y ganar una comprensión más objetiva de la misma.
8.- Pasión, rabia y amor: ingredientes de la esperanza. La pedagogía debe convertirse en una pedagogía de la indignación. Los críticos indignados son esperanzados, y por lo tanto no repiten la historia que los indigna. La ternura debe irrumpir en el terreno de lo amoroso, lo productivo y lo político, arrebatando palmo a palmo, territorios en que dominan desde hace siglos los valores del horror, el sometimiento y la conquista.
8.- Seducir para la vida. Rechazo al fatalismo como ideología dominante, rescatando la confianza en la fuerza histórica de la verdad, el derecho, la justicia y el amor.
9.- Generar nuevos valores. Es necesario que el acto educativo siempre sea una fuente generadora de nuevos valores. Fundamentalmente: la coherencia entre el discurso y la acción, pues se enseña a través del ejemplo y la tolerancia, en tanto significa la capacidad para convivir con los diferentes.
10.- Recuperar nuestras raíces e identidad. La memoria de lucha es una forma de lectura de las raíces. Es necesario alcanzar la comprensión crítica de las condiciones históricas en las cuales se generaron las diferentes prácticas. Es fundamental recoger la historia de nuestro pueblo, las raíces verdaderas de la cultura latinoamericana, ayudando a fortalecer su identidad como personas pertenecientes a un pueblo, que en sus antepasados puede encontrar elementos ordenadores de nuestras luchas presentes.
12.- Infancia es destino. Compartimos nuestras acciones junto con los niños, niñas y jóvenes, sujetos políticos y sociales, indispensables en la construcción del futuro que soñamos.
OBJETIVO GENERAL
Ø Que juntos aprendamos y reconozcamos que podemos construir y generar nuevos valores en las prácticas de vida, como producto de nuestras acciones en la comunidad, partiendo de la comprensión e interpretación de los fenómenos sociales, culturales, históricos y educativos, para generar procesos organizativos acordes con un proyecto de transformación de las condiciones sociales actuales.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
Ø Profundizar, revisar y generar nuevas herramientas pedagógicas junto a educadores que se encuentren desarrollando procesos de educación popular con niños, niñas y jóvenes, coherentes con un proyecto transformador de la sociedad.
Ø Generar alternativas de trabajo creativo, que hagan posible la participación efectiva de niños, niñas y jóvenes en procesos de desarrollo comunitario.
Ø Integrar las diferentes áreas de formación para el análisis crítico de las múltiples y complejas situaciones que debe abordar en su práctica.
Ø Identificar tendencias, transformaciones y problemáticas actuales de infancia y juventud que permitan orientar, reformular y fortalecer el trabajo en las organizaciones e instituciones sociales que trabajan con niños, niñas y jóvenes.
Ø Contribuir al avance teórico y metodológico, a partir del desarrollo de las experiencias pedagógicas e investigativas relacionadas con el programa de la escuela.
METODOLOGÍA
La concepción de educación popular que asumimos se asienta en una metodología dialéctica, pues solo basándose en la teoría dialéctica del conocimiento se puede lograr que el proceso de “codificación- descodificación y concientización”, “práctica-teoría-práctica” -de las organizaciones populares- conduzca a la apropiación consciente de su práctica, transformándola permanentemente en orden al logro de una nueva sociedad.
Pues la metodología dialéctica es el camino adecuado que nos permite tener como punta de partida del proceso, la práctica real de la organización transformando su realidad; este partir de la práctica será llevado sistemáticamente a nuevos niveles de comprensión, es decir a procesos de codificación de la misma realidad que nos permita entenderla, de manera diferente, en su complejidad histórica y estructural, para entonces, proyectar las nuevas acciones transformadoras de una manera más consciente y sobre todo, acordes con una teoría que ayude a conocer las leyes históricas, permitiéndonos avanzar más adecuadamente dentro de una visión transformadora de la realidad que vivimos.
DESTINATARIOS
Hombres y mujeres que han hecho una opción de vida por aquellos niños, niñas y jóvenes cuyos sueños les fueron robados, para transitar juntos el camino hacia un tiempo de equidad humana.
ORGANIZACIÓN Y DISEÑO CURRICULAR
Duración
La duración del curso será de ocho encuentros con una carga horaria de 500 horas
Modalidad de Cursado
El curso tendrá una modalidad semipresencial, con encuentros presenciales de un fin de semana por mes en Granja Azul ubicada en el Paraje La Capilla de Florencio Varela.
Requisitos de ingreso
a) Realizar una práctica concreta en instituciones u organizaciones sociales de atención directa o indirecta de infancia y/o juventud
b) Fotocopia de DNI
c) Presentar un aval de organización social de atención directa o indirecta de infancia y/o juventud
La inscripción se realizará en forma personal o por correo electrónico.
Los inscriptos pertenecientes a organizaciones o instituciones del Conurbano o Ciudad de Buenos Aires deberán participar en forma obligatoria de una reunión informativa en los días 26 y 30 de Marzo de 18hs.a 20 hs. en la sede de Avellaneda.
Organización del Plan de Estudios
El plan de estudios de la Escuela está estructurado en torno a núcleos temáticos que por las características de los destinatarios del curso, nos permiten adelantarnos a ciertos nudos conflictivos a partir de los cuales y en los cuales, ellos se constituyen, más allá de otros que eventualmente puedan surgir.
Plan de Estudios
1. Una nueva pedagogía para un nuevo país.
2. Nuestra identidad en nuestras raíces: historia social y jurídica de la infancia y juventud en América Latina y Argentina
3. Situación actual de la infancia y juventud en Argentina
4. Rol de las Organizaciones Sociales en un Proyecto de Transformación
INFORMES E INSCRIPCIÓN
Escuela de Educadores Populares
Uruguay 209
Avellaneda
Tel: 4208-0760 (de 9 a 13 hs.)
e-mail: escueladeeducadores@pelotadetrapo.org.ar
jueves, 18 de marzo de 2010
ESCUELA DE EDUCADORES POPULARES
miércoles, 2 de diciembre de 2009
No más menores marginales.
Por Adolfo Pedroza.
Rosario. Santa Fe.
“El Senado Nacional aprobó el proyecto de ley de responsabilidad penal juvenil, por lo cual el Estado se hará cargo de los chicos que están en marginalidad y exclusión como forma de premiar a aquellos que optan por la educación y punir a aquellos que deciden actuar al margen de la ley...” leyó el Rolo con la vista clavada el diario del bar.
Luego, con una carcajada exclamó “Por fin el Estado se decide a proteger a los chicos” y ya la ironía se borró de su cara mutando a una cara de entrecejo fruncido.
El Rolo, que es dirigente metalúrgico sindical de base y tiene la fama de ser un tipo jugado y honesto, quiso expresar su tristeza frente al ya casi legalizado castigo de los menores de 14 y 15 años que antes estaban exentos, cuando Marta, una incansable trabajadora social en un comedor comunitario, se incorporó como un resorte, pateó la mesa y con lágrimas en los ojos dijo: “Chau fachos” y se fue.
Por un corto y pesado tiempo el silencio se estacionó sobre la mesa y los cinco que seguían allí sólo expresaban monosílabos difícil de unir. El Rolo quiso salir a buscar a Marta, pero Roque le dijo: “Dejála, cada uno muestra su dolor como puede. No es con vos la cosa”.
El tema estaba descarnadamente instalado en aquella mesa de amigos y militantes, con toda una historia de largas discusiones en ese mismo lugar “cargado de historias”.
La flaca Emilia, visitadora social en un barrio ilegal que se asentó en un pozo y amaga con no salir más de allí, varias veces había tenido que ir a buscar chicos a la policía que casi siempre le decía: “Nosotros no los tenemos”
El chueco, dueño del barcito que sobrevive como puede y que se banca las cargadas de los amigos que le dicen: “El delivery de pizza no es delivery... si no te lo lleva el Chueco”, es un sufrido testigo entre “el barrio de aquellos” y el otro donde “vive la gente”
Estaba el Roque, rebautizado como Shrek por sus orejas y timbre de voz; era el que pensaba y meditaba para luego expresarse con voz ronca y decir profundo. Julio, nacido y criado cuando el barrio era uno solo, ha hecho de todo en su vida... y pasó “casi por todas” y ahora sufre el ser un desocupado cargado de experiencia.
El Pibe, de edad y nombre desconocido, es siempre el primero en llegar cuando decide descansar de remisero y eterno estudiante que no ceja en su sueño de ser periodista... “otro tipo de periodista” como le gusta decir a él.
Justamente el Pibe rompió el hielo instalado desde la ida de Marta y expresó que ni los milicos del `76 se atrevieron a tanto y que esta democracia –por la que va a seguir luchando- nos castiga a todos al criminalizar a los chicos.
La flaca trató de explicar como el Estado “institucionaliza” de esta manera a los chicos de 14 y 15 años para enviarlos a un sistema represivo y carcelario del que no hay retorno. Su voz se quebraba al decir las edades porque seguramente pasaban por su cabeza imágenes concretas de chicos marginados del sistema.
Roque ironizaba diciendo que se podía ver como un beneficio que ahora la escuela no tendría que echar más chicos de su sistema, ya que la policía le ahorraría el largo trámite de papeleríos y sumarios. El Estado, ese que debiera ser protector de las personas, se lava las manos y con una ley le pasa el problema a uno de los poderes que lo constituyen.
El Chueco cree que esta es una sociedad hipócrita al castigar a los chicos que ella misma ha permitido en forma cómplice que estuvieran marginados.
El Rolo lamenta que atrás de todo esto no haya ninguna intención de atacar las reales causas por las cuales los chicos toman el camino de la delincuencia en forma violenta. Lo entristece que haya gente que aún pueda pensar que este es el camino más fácil para los marginados y excluidos...
El intercambio de opiniones, pareceres y sentires continúa. Casi parece increíble que la rebelión y presión de muchos y muchas lograron que los militares, en 1976, no impusieran la norma de tratar como criminales a los menores de 16 años y, sin embargo, hoy se legalice esta criminalización de la pobreza envíando a los pibes a la cárcel casi hasta con el agrado de la sociedad.
Tampoco hay que engañarse con aquello de que el sistema es “más benigno que el aplicado a los mayores”. La cárcel es cárcel y los famosos institutos de rehabilitación son cárceles para los más chicos... pero cárceles al fin.
Desde una mesa de un bar se puede ver la realidad ensimismado en un diario abierto en la página de espectáculos, allí donde los divos y divas piden mano dura, tolerancia cero y pena de muerte. Justamente allí está una de las claves, seguir viendo la realidad o participar de ella.
¿Podremos salir de atrás del diario? Los pibes marginados y excluidos necesitan que se levanten las voces para exigir soluciones y no podemos sentarnos a la mesa de un bar y escondernos en un diario.+ (PE)
Prensa Ecuménica